Responsabilidades directivas

Responsabilidades directivas: liderazgo y eficacia

 

El hecho de ser propietario y administrador de una empresa suele otorgar la etiqueta de líder de la misma, algo que no se cumple en todos los casos. Para serlo, es imprescindible poseer gran capacidad resolutiva a la hora de afrontar las continuas incidencias que acompañan el día a día de las empresas.

El principal objetivo para solucionar un problema es averiguar cómo cambiar o mejorar la forma de trabajar

El propietario no siempre es el líder

Poder y autoridad son dos conceptos que suelen confundirse, empezando por dar por supuesta la presencia estos dos aspectos, cuando a veces sólo existe uno e incluso ninguno.

Toda empresa tiene un responsable que es el poder cercano para sus subordinados, pero que muchas ocasiones no siente las responsabilidades directivas, todo lo contrario que el empresario. El ejercicio de la autoridad lleva implícita una capacidad de influencia y poder en la empresa y en su evolución, siempre en función de los objetivos generales.

Solucionar problemas cambiando la forma de trabajar

Las problemáticas de la empresa pueden ser múltiples, pero sean cuáles sean, frente a cada una de ellas debería haber una reacción clara por parte de la dirección. De hecho, el empresario, por superficial que sea su análisis, siempre piensa en soluciones... que suelen quedarse en declaraciones de principios.

El propietario sólo confiará y aceptará las propuestas si cree firmemente que el consultor le ha comprendido y va a ser capaz de hacer funcionar la empresa mejor que él, resolviendo el problema o necesidad. O lo que es igual: la intervención es esperada como un revulsivo que va a generar eficacia, tanto de forma inmediata como consolidada en el tiempo.

La eficacia como fin último

Es necesario reflexionar sobre el concepto eficacia y su percepción, algo difícil, ya que sólo se mide al final, cuando se consigue. Por tanto, no va ser sencillo percibirla durante la fase de análisis de los hechos, en la que la ayuda externa sólo aporta diagnóstico, y no una solución, que es lo que realmente se busca: confiar en que la consultoría va a resolver los puntos débiles que ha descubierto.