Cuadro de mando

Los cuadros de mando de TACTIO

La contabilidad tradicional no contempla la inclusión y valoración de los activos intangibles autogenerados durante la actividad como, por ejemplo, la puesta en marcha de un nuevo producto, las capacidades de producción existentes y su grado de ocupación.

Tampoco podemos medir a través de la contabilidad el progreso de la productividad de los empleados, la fidelidad y productividad de los precios, de los clientes, el grado de optimización de los recursos financieros potenciales y disponibles, etc.

Esto es así debido a que a través de la contabilidad no se pueden asignar valores fiables a dichos conceptos. Sin embargo, estos son los activos y capacidades críticas para alcanzar el éxito en el entorno competitivo actual y futuro.

Hoy en día aspirar al éxito, en el difícil escenario de competencia a cualquier nivel, es una misión imposible si no se dispone de un excelente apoyo en la toma de decisiones, basado en la información directiva de calidad.

Información directiva que no debe limitarse a observar y controlar indicadores financieros de la actuación pasada, sino que deben ser indicadores que reflejen el valor que ha sido creado o destruido por las acciones de los directivos en cada área de la empresa.

El cuadro de mando integral traduce la estrategia y la misión de una empresa en un amplio conjunto de medidas de actuación, que proporcionan y favorecen la gestión y la medición estratégica. El cuadro de mando también incluye inductores de actuación de cara a conseguir los objetivos que, organizados como un conjunto coherente de indicadores de actuación, se enfocan desde cuatro perspectivas diferentes:

  1. Financieras: los indicadores financieros miden las consecuencias económicas de las acciones que ya se han realizado. Si los objetivos son el crecimiento de ventas o generación de cash flow, las medidas de rentabilidad serán, por ejemplo, los ingresos de explotación, los rendimientos del capital empleado o el valor añadido económico. De dichos indicadores, se desprenden los inductores de actuación para la corrección o la mejora, teniendo en cuenta el objetivo.
  2. Clientes: identificados los segmentos de clientes y de mercado en los que competirá cada unidad de negocio y las medidas de actuación definidas, los indicadores deben incluir la satisfacción del cliente, la fidelización de clientes, la entrada de nuevos clientes, la rentabilidad por cliente y la cuota de mercado en los segmentos seleccionados.
  3. Procesos internos: se identifican los procesos críticos que permitan al responsable de cada unidad de negocio activar propuestas de valor que contribuirán a mejorar la relación con el cliente y satisfacer las expectativas de rendimiento económico y financieros.
  4. Formación y crecimiento: identifica el nivel de productividad de la organización e induce a crear propuestas de mejora y crecimiento a largo plazo. Sus fuentes principales son las personas, los sistemas y los procedimientos de misma organización. Los sistemas de información deben medirse en tiempo constante e información fiable y oportuna para facilitar la toma de decisiones.

Estas cuatro perspectivas que plantea el cuadro de mando integral han demostrado ser válidas en una amplia variedad de empresas y sectores. No obstante, dependiendo de las circunstancias del sector y de la estrategia de la unidad de negocio, pueden necesitarse más perspectivas adicionales.

TACTIO concibe e implementa el cuadro de mando de manera alineada con los objetivos establecidos el cliente, favoreciendo que los directivos puedan detectar toda desviación producida con respecto a los valores presupuestados.

Seleccionamos los indicadores adecuados y facilitamos al cliente no sólo una herramienta de ejecución del cuadro de mando construida con el mayor nivel de excelencia, sino también la instrucción precisa para extraer toda su capacidad estratégica.

Los cuadros de mando implementados por TACTIO se enfocan a tres principios:

  • Principio de causa - efecto: Se identifican y se hacen explícitas las relaciones causa-efecto, entre las medidas de los resultados y de los factores de inductores de esos resultados.
  • Las medidas de rendimiento y productividad: Información referida al grado de consecución de la estrategia planteada.
  • La vinculación de lo anterior con las finanzas: Se expresa la evolución financiera vinculada a las medidas de rendimiento obtenidas, permitiendo relaciones causa-efecto y permitiendo medidas inductoras para decisiones de mejora, alineadas con los objetivos financieros establecidos.

TACTIO ayuda al cliente a constituir un verdadero sistema de gestión que puede ser utilizado para dar claridad a su estrategia, a clarificar los criterios entre sus decisores y favorecer la obtención de los consensos para comunicar las medidas de cambio o las estrategias adecuadas a partir de la objetividad y evidencia del dato.