TACTIO apoya el Liderazgo en la empresa familiar

 

 

 

 

En el marco del acuerdo de colaboración que mantienen ADEFAN (que asocia a las principales empresas familiares navarras) y TACTIO, hoy ha dado comienzo un curso sobre liderazgo para los miembros del Fórum de Jóvenes de ADEFAN. En concreto, TACTIO ha querido apoyar al colectivo con la presencia de su dircom, Óscar Rodríguez Vaz.

En torno al liderazgo, según Rodríguez, “cuando escuchamos a todos y todas se nos vienen a la cabeza calificativos o comportamientos que asociamos con ese concepto. Para mí el liderazgo es sobre todo predicar con el ejemplo. Quienes tienen niños lo saben perfectamente. No se les puede pedir a gritos que no griten, no se les puede pedir a insultos que no insulten, no se les puede pedir a golpes que no peguen”.

Rodríguez utiliza habitualmente el ejemplo de la política para hablar de empresa, estableciendo una comparaciones
entre lo que habitualmente criticamos a la política y lo que, después, practicamos en las organizaciones o empresas.
“¿Cuántas veces hemos criticado en una comida o en una conversación con amigos que uno de los males de la política es el cortoplacismo? La percepción que se tiene es que las decisiones caducan con cada legislatura, que tienen una fecha de caducidad muy corta. Consideramos que no hay suficientes políticas de país, que no hay visión de largo plazo. En segundo lugar, otra razón que genera desafecto hacia la política es una baja percepción de la transparencia. Sea o no cierto, pensamos que no hay suficiente control de los recursos públicos (lo que facilitaría la corrupción) y, lógicamente, esto hace que desconfiemos. Y en tercer lugar, ¿en cuántas ocasiones hemos dicho eso de “siempre están los mismos”? ¿Cuántas hemos planteado que hace falta “aire fresco”? Esa percepción de falta de rotación, también genera desafección”, según el Dircom de TACTIO.

A partir del ejemplo de la política, Rodríguez llama a mirar al interior de nuestra organización y nuestro comportamiento con relación a esos tres aspectos de la política que se consideran negativos:

– ¿El “día a día” nos permite dedicar tiempo a pensar y decidir sobre la estrategia o lo urgente no nos permite pensar en lo importante? Porque si no tenemos el hábito de sentarnos con una frecuencia determinada y de forma metódica a pensar y decidir sobre la estrategia, estaremos haciendo en nuestra empresa lo contrario de lo que criticamos a la política.
– ¿Somos transparentes con nuestra gente? ¿Fluye la información relevante en nuestra organización? ¿Hay una buena comunicación interna? Si esto no existe, si la plantilla no conoce los números o las decisiones clave, no sentirá el suficiente apego hacia la empresa y, lógicamente, no se implicará tanto como nos gustaría.
– Y sobre el aire fresco, ¿preparamos con suficiente antelación y de forma profesional los relevos en la empresa?
En resumen, ¿hacemos en nuestra organización/empresa lo mismo que criticamos a la política o, por contra, predicamos con el ejemplo?