Spax

SpaxListos para nuevos retos

Hay un proverbio atribuido a Tkugawa Ieyasu, fundador del Shogunato que dirigió Japón durante 250 años, que dice así: “tras la victoria, aprieta tu casco”. Hace falta visión estratégica y un compromiso fiel con la mejora continua para darse cuenta del gran peligro que conlleva la autocomplacencia. Hay que tomar la decisión de sacudir las mentes y los procesos de la empresa, aun siendo líder en el propio sector. Carlos Amade, que resalta el valor de la humildad en el liderazgo, conduce en España las actividades de Spax, una multinacional alemana con casi 200 años de historia que cuenta con la innovación, el servicio y la máxima calidad como fundamentos. Se puede decir que ejerce un liderazgo modélico.

¿Cómo se logra aunar tradición e innovación con un éxito como el de Spax? Es un reto. Spax sólo se ha dedicado a una cosa desde su nacimiento: fabricar tornillos para madera. De hecho, somos la única empresa en Europa en la actualidad que lo hace. Parece un campo sencillo en el que todo está inventado, pero no es así. Disponemos de un departamento de innovación y desarrollo de primer nivel que sigue mejorando nuestro producto. Algo que hemos logrado incluso este mismo año, gracias al desarrollo de nuevos revestimientos que aumentan la resistencia a la oxidación de nuestros tornillos. La innovación está en el ADN de Spax. Ahora precisamente se cumplen 50 años de la patente del tornillo Spax, que revolucionó nuestro sector y que representa el logotipo de nuestra firma.

En esta situación de liderazgo ¿qué le llevó a confiar en los servicios de TACTIO? Nuestra salud financiera era y es muy positiva y nuestras previsiones de futuro son muy buenas también. Entonces, si todo va fabuloso ¿por qué contar con los servicios de una consultora externa? Pues precisamente por eso: no quería que nos muriésemos de autocomplacencia. Nuestro caso es extraordinario, no teníamos ninguna necesidad aparente de contratar un servicio para mejorar, pero deseaba anticiparme a los problemas. TACTIO detectó determinados aspectos que había que cambiar y nos ha dado resultados muy satisfactorios. Siempre había visto las labores de consultoría de una manera escéptica, pero el proceso de trabajo con TACTIO ha sido muy productivo y nos ha servido para mejorar.

La colaboración ha servido para considerar asuntos que no se habrían detectado si no hubiésemos trabajado con TACTIO

Siempre había visto las labores de consultoría de una manera escéptica, pero el proceso de trabajo con TACTIO ha sido muy productivo y nos ha servido para mejorar