Imtex

ImtexListos para dar el salto

Gracias a la iniciativa de dos hermanos, Francisco y Pedro Fernández García, hace 20 años nació Imtex, una empresa enclavada en Villanueva de la Serena (Badajoz) y dedicada a la realización de trabajos de impermeabilización. Imtex está hoy explotando nuevos nichos de mercado y su objetivo a corto-medio plazo es expandir su negocio hacia Portugal.

“La empresa familiar pasó aquí a la historia”. Así de tajante se muestra Francisco Fernández García que, junto con su hermano Pedro, lleva las riendas de Imtex (Impermeabilizaciones y Montajes Extremeños SL), enclavada en una coqueta nave del polígono industrial Cagancha del municipio pacense de Villanueva de la Serena, desde donde opera para toda España y Portugal.

Precisamente, a finales del presente año se cumplirán dos décadas desde que decidieran dar el paso de emprender juntos su propio negocio. En este caso, fue Francisco el que estuvo trabajando varios años en el departamento técnico comercial de una empresa que se dedicaba a impermeabilizaciones y aislamientos. Una experiencia que le sirvió para especializarse y conocer de primera mano la realidad del sector.

Sin embargo, conocedor de la gran demanda que existía en el mercado en aquel entonces de trabajos de impermeabilización, decidió proponer a su hermano la puesta en marcha de Imtex. Por tanto, la empresa nació con fuertes lazos familiares, si bien con el tiempo la dimensión de Imtex ha cambiado por completo gracias al tesón, las ganas de avanzar, de reciclarse y de seguir creciendo de estos dos hermanos. No en vano, en la actualidad cuentan con una plantilla que fluctúa entre los 25 y 30 trabajadores, en función de las necesidades.

Pese a la buena marcha de la empresa, tanto Francisco como Pedro reconocen que había aspectos que se les escapaban, de ahí que consideren vital la intervención llevada a cabo por TACTIO. “Nos dimos cuenta de que la empresa estaba tomando cierto volumen y, a raíz de la visita del delegado de TACTIO que nos abrió un poco la mente, también nos dimos cuenta de que no estábamos haciendo algunas cosas bien. Fallábamos en el control de obras, en el seguimiento de la administración, supervisión del personal, en los costos y beneficios de obras… En definitiva, se nos escapaban muchas cosas que no éramos capaces de abarcar”.

Gracias a la intervención de TACTIO hemos logrado cambiar nuestra dinámica de trabajo

Hemos reforzado el control en diversos aspectos, aunque quedan cosas por pulir