ICM

ICMLa familia crece

Salir adelante y prosperar en tiempos de crecimiento es algo relativamente fácil. Seguir haciéndolo en momentos de crisis, manteniendo los mayores estándares de calidad posibles, acentuando la mejora continua y apostando por un equipo identificado plenamente con el proyecto está sólo reservado a aquellos que luchan y cuentan con el talento y una visión estratégica muy clara.

Como tantas otras empresas en el ecosistema actual, ICM está viviendo un momento crucial. Un cambio que afecta a su musculatura y a su solidez, pero que no afecta a sus principios, a sus raíces ni a su carácter. La personalidad de esta empresa dedicada a la fabricación de cableado industrial a medida y al montaje de conjuntos y subconjuntos se desarrolla alrededor de personas como Antonio Vigara y Salvador Araque.

Antonio Vigara fundó ICM en 1999, fue director general hasta 2016 y actualmente ejerce como director de fábrica. Es un hombre pausado, algo tímido y con un gran objetivo en mente: hacer que su proyecto se haga más fuerte cada día. Salvador Araque, por otro lado, entró en la empresa como peón, después pasó a encargado y ahora es jefe de producción

En mitad de estos profundos cambios a varios niveles, como el deseo de dar un paso más allá de una empresa familiar, Antonio Vigara decidió por primera vez que TACTIO tendría mucho en lo que ayudar en cuanto a la profesionalización profunda de la firma. Así, en 2014, ambas partes se sentaron por primera vez y comenzaron a analizar las vías de mejora para cumplir ese objetivo. “Por primera vez empezábamos a crecer”, explica el director de fábrica.

“Estábamos viviendo grandes cambios con nuestros clientes, así que la intervención de TACTIO fue clave al enseñarnos a analizarnos a nosotros mismos, definiendo puestos, atribuciones, presupuestos y seguimiento”. Unas bases organizativas y de gestión que fueron vitales a la hora de racionalizar procesos de fabricación, elaborar y controlar presupuestos, definir tareas, adaptarse a nuevos sistemas de producción global y reubicar las líneas de montaje para aumentar la producción. Una nueva forma de ver la propia empresa, un nuevo enfoque empresarial.

La intervención de TACTIO ha sentado bases organizativas y de gestión y ha aportado un nuevo enfoque empresarial

ICM ha conseguido no sólo sobrevivir en periodos críticos, sino reinventarse y crecer