Una empresa de Toledo se posiciona en el sector textil

El grupo toledano de calzado Kangaroos, propiedad de la familia López Fernández, se ha hecho con la marca Caramelo por 100.000 euros después de ganar la subasta iniciada durante el proceso de liquidación. La empresa se ha convertido en una especialista en adquirir grandes marcas de la moda en situación de bancarrota.

En los cuatro últimos años, la empresa se ha hecho con una decena de enseñas siguiendo el mismo modus operandi que ha utilizado con Caramelo: comprar en el proceso de liquidación. Así, Kangaroos tiene en cartera nombres como Coronel Tapiocca, El Caballo o Devota&Lomba.

Para mantener su gran imperio, Kangaroos anunció hace unos meses la ampliación de su planta de Toledo. El objetivo del grupo es incrementar la producción propia (asciende a los 2.500 pares de zapatos diarios) y trasladar la actividad productiva de sus nuevas enseñas (Coronel Tapiocca y Aïta) al gigantesco centro operativo. En estos planes tendría cabida también la resurrección de la marca gallega Caramelo, que daría nombre a una nueva línea de moda lanzada por el grupo toledano.