Sólo 1% de las empresas familiares de Asturias sobreviven a la 4ª generación

Solo una de cada cien pequeñas y medianas empresas familiares alcanza en Asturias la cuarta generación, según un estudio del Colegio Autonómico de Economistas del Principado de Asturias. ¿Cuál es el gran problema que da pie a esta situación ? Uno de los principales motivos de esa vulnerabilidad son las deficiencias en la gestión originadas por la falta de conocimientos y de profesionalidad entre los directivos que componen estas pequeñas y medianas empresas asturianas. En ocasiones, el fracaso puede deberse a las lagunas en la preparación de sus responsables pero también existen impedimentos estructurales para la estabilidad de las pymes.

Tanto en Asturias como en España, según los datos del Directorio Central de Empresas (Dirce), el sistema de información del que se abastecen los estudios de Instituto Nacional de Estadística (INE), las pymes conforman la mayoría abrumadora del tejido empresarial. Los retos a vida o muerte para las pymes comienzan apenas iniciada su andadura. El 80% no cumplen un año de vida y menos de un tercio siguen en el negocio cinco años después de su fundación, según los datos del INE.

“Por supuesto, cualquier empresa debe preparar la sucesión en su cúpula de una manera ordenada, pero a veces no resulta fácil tomar decisiones de manera rápida y eficiente en compañías que no tienen ni un consejo de administración ni directivos profesionales” apunta el Decano del colegio autonómico de economistas, Miguel de la Fuente.

“Desde luego, si el empresario no tiene unos conocimientos mínimos, la empresa se resiente. Es verdad que, a veces, al hablar con los descendientes del fundador de una firma familiar, les escucho explicar que el padre o el abuelo tenía un olfato para descubrir posibilidades de negocio que ellos no tienen, aunque le faltaran los estudios que los más jóvenes sí tienen. Pero eso no dice nada en contra de la formación. Los emprendedores sin conocimientos financieros, contables, de auditoría o de relaciones laborales que llegan al éxito lo consiguen porque son inteligentes para rodearse de colaboradores y asesores externos que sí son especialistas y les ayudan a sobrevivir”, alega De la Fuente. A fin de cuentas, si una firma ha de establecer su posición y durar muchos años en ella necesita eficacia para mejorar su valor económico y su competitividad.