Las exportaciones aúpan el sector de la máquina herramienta

El sector de la máquina herramienta, con presencia mayoritaria en Euskadi, cerró 2018 con unos resultados positivos al crecer sus ventas un 2,4% con respecto al año anterior. Este incremento de la facturación, que alcanzó los 1.731 millones de euros, se atribuye sobre todo a las exportaciones, que el año pasado batieron marcas con una subida del 3,6%.

La Asociación española de Fabricantes de Máquina Herramienta AFM publicó ayer el balance del sector correspondiente al pasado ejercicio en el que advirtió de que, a pesar de que el año tuvo muchos altibajos, finalmente ha resultado positivo. Del mismo modo, auguró que el actual 2019 discurrirá por la misma senda, pese a las sombras que se ciernen sobre la economía mundial. Las modificaciones arancelarias y “las disputas comerciales abiertas por la administración estadounidense” son las dos cuestiones que más preocupan a AFM, según su presidente César Garbalena, quien no obvió mencionar el Brexit.

A este respecto consideró que su efecto sobre el sector será muy limitado, aunque expresó la preocupación por las consecuencias que puede tener en la confianza empresarial europea, uno de los principales clientes de la máquina herramienta vasca y española.

 

Uno de los aspectos que caracterizó al sector durante 2018 fue un cambio de tendencia en los dos principales subsectores. Así, si en los últimos ejercicios deformación había liderado el crecimiento de la máquina herramienta, el pasado año fue arranque el que protagonizó esta buena evolución.

Una vez más, la automoción se encuentra en la base de esta alteración, dado que la actividad de la deformación se encuentra estrechamente ligada a este sector que incluso ahora se mantiene en terreno de la incertidumbre, mientras que el arranque no tanto. De modo que fue precisamente el arranque el que presentó los mejores números. La facturación de esta actividad con presencia mayoritaria en Euskadi creció un 6% frente al descenso del 4,7% de la deformación. En cuanto a los pedidos, que durante 2018 crecieron en conjunto un 3,5%, correspondieron en su mayor parte al arranque, donde se incrementaron un 7,8%, ya que los de deformación bajaron un 1,6%.

Mención aparte merecen las exportaciones, que batieron marcas según señaló la AFM, que cifró en un 3,6% su aumento para alcanzar los 1.277 millones de euros.

La otra cara de la moneda se encuentra en la facturación en el Estado, que durante el pasado año crecieron un 1,8% demostrando una “clara ralentización” en palabras de la AFM, lo que se demuestra de manera clara de atender a los resultados de 2017, cuando aumentaron un 24,4%. Si bien la asociación quiso mitigar esta evolución al incidir en que “en cualquier caso, se mantiene la cifra más alta de la década”, también añadió que el mercado interno todavía se queda por debajo de su potencial real.