Las empresas familiares de Asturias levantan la voz

Para Pedro Ortea, el recien elegido nuevo presidente de Aefas, la Asociación Asturiana de Empresa Familiar, la falta de tamaño de las empresas familiares es, sin duda, el mal endémico de las empresas familiares asturianas.

También llamó la atención, durante la Asamblea General de Aefas celebrada el pasado viernes, sobre la falta de relevo generacional y, sobre todo, la necesidad de suprimir el impuesto de sucesiones que calificó de injusto. Para el nuevo presidente de Aefas, el “mal endémico” de las empresas asturianas es que “son muy pequeñas”, algo que achaca a que no saben “darse a conocer”, ya que, desde su punto de vista, las empresas asturianas no tienen nada que envidiar a las de otras comunidades autónomas.

Otro de los factores a mejorar para Ortea es la falta del “relevo generacional”, que está relacionado con el problema del impuesto de sucesiones y el de la crisis, que para el nuevo presidente es un problema “latente”, ya que el sector empresarial está aún lejos de la situación que se vivía antes de la llegada de ésta. A su juicio las nuevas bonificaciones en los impuestos de sucesiones y donaciones no son suficientes.

“Debemos seguir reclamando la supresión de esos tributos y, ya puestos, el de patrimonio, porque son imposiciones manifiestamente injustas y lastran y perjudican a las empresas familiares asturianas”, señaló Ortea.

El nuevo presidente de Aefas destacó que las 60 empresas que pertenecen a la asociación facturan 2.700 millones de euros (el 15% del PIB regional) y dan empleo a más de 20.000 personas. Además el conjunto de las empresas familiares asturianos aportan el 70% del PIB y el 85% del empleo privado