El relevo generacional, el reto de las empresas familiares de Aragón

Si usted pertenece o dirige una empresa familiar, formará parte del 89% de las compañías de estructura familiar que se encuentran en España.  Es obvio que la empresa familiar constituye uno de los pilares básicos sobre los que se ha desarrollado la economía mundial y n nuestro país son alrededor de 1,1 millones de compañías. Además, son responsables de más del 57% del PIB y proporcionan empleo a 6,8 millones de personas.

El reto de la empresa familiar de Aragón

La mitad de las empresas familiares falla en la transición hacia la 2ª generación y solo un 20% de las empresas familiares llega a sobrevivir más de 60 años, según la Asociación de Empresa Familiar de Aragón (AEFA).  Las estadísticas ponen de manifiesto el gran reto al que se enfrentan una buena parte de las empresas familiares a la hora de asegurar su continuidad en el tiempo: el relevo generacional.

Sin duda, Para dar respuesta a los desafíos que supone el relevo generacional y sobre todo para resolver conflictos dentro de la empresa  se erige como herramienta imprescindible el Protocolo Familiar. Este proceso constituye un ejercicio de autorregulación y consenso y su propósito es establecer criterios ante eventuales conflictos en los que la legislación no establezca un tratamiento. Porque “en la empresa familiar las consideraciones sobre los valores y conflictos familiares trascienden los aspectos de negocio para incidir de manera determinante en la forma en que se gobierna la compañía”, aducen desde AEFA.

Los 5 pasos para el relevo generacional

Estos son los 5 pasos que las empresas familiares deben dar para realizar un traspaso con éxito, según AEFA. 

1. Reconocer el reto. La tarea de manejar la sucesión es muy seria y requiere un gran esfuerzo. La sucesión no es un tema baladí, sino el resultado de un proceso intencionado a lo largo de mucho tiempo.

2. Los problemas son los mismos, aunque las perspectivas son diferentes. Con frecuencia, las familias piensan que su estructura, estilo o inquietudes son únicos. No es así. La sucesión, el financiamiento del crecimiento, la liquidez de la familia, la motivación de los ejecutivos clave que no pertenecen a la familia, o la contratación de miembros de la familia, son todos temas comunes y frecuentes entre las empresas familiares. Sí es clave aceptar que hay diferencias de perspectiva, según la posición que se ocupe en el negocio, en el capital o en la familia, y que estas perspectivas son válidas y razonables, ya que al igual que varía el mercado donde desarrolla la actividad la empresa, lo hace la competencia y la forma de dirección de las nuevas generaciones.

3. La comunicación es indispensable. Las familias que son exitosas han trabajado mucho, muchísimo en la comunicación. La comunicación conduce a la confianza, a compartir las diferentes visiones, y da lugar a la participación.

4. Sin planificación no hay futuro. Se planifica la sucesión del liderazgo, así como la sucesión en la posesión del capital y en el manejo de los recursos financieros. Y todos los aspectos se encuentran interconectados. No se puede planear aisladamente. Igual de importante es tener clara la figura del sucesor como haber trabajo una buena formación del mismo.

5. Sin compromiso no hay avance. Cuando se está apasionado por los valores familiares y por el aporte de la familia a los negocios, se esta en posición de perpetuar el negocio familiar. Se cree en un espíritu que tiene sentido mantener, heredar y crecer.