El fantasma de la seguía amenaza a la economía de Jaén

La escasez de lluvias del último año agrícola, unida a las altas temperaturas del verano y la falta de precipitaciones en el arranque del otoño, pone contra las cuerdas al campo, base de la economía de la provincia. La sequía ha afectado tremendamente al olivar y a la cantidad de aceituna de mesa apta para el verdeo, que se ha ido reduciendo de forma progresiva en los últimos días.

Con estas previsiones, la campaña prevista en el verdeo será inferior a la media de las últimas cinco campañas y se verá reducida en un 11% con respecto a la de la campaña 2016/2017.

Juan Luis Ávila, representante de COAG en la Interprofesional del Aceite de Oliva español, ha asegurado que el estrés hídrico es “brutal” en el olivar de secano tras varios años consecutivos de falta de agua y un verano “muy duro”, por lo que una parte del mismo “ya no es recuperable” porque la aceituna se está cayendo al suelo.

Desde UPA-Jaén, Cristóbal Cano ha calificado de “preocupante” la situación del olivar por las “carencias hídricas tan importantes” y, en suma, “será muy difícil llegar a las cifras de producción del año pasado ni a nivel provincial, ni regional ni nacional”.

“Sobre todo el secano -que representa prácticamente la mitad de la superficie en la provincia-, lo está pasando muy mal”, por lo que sólo las precipitaciones de otoño podrían aliviarlo, ha puntualizado Cano, que muestra la preocupación por una campaña insatisfactoria de un sector, el olivar, del que depende la economía jiennense.