El cereal sufre la falta de humedad

La campaña agrícola de 2017 será recordada, especialmente en Castilla y León, como una de las más secas de las últimas décadas, sobre todo para los cereales de secano. La falta de humedad en el campo de Castilla y León por la sequía que acumula desde la campaña de 2016 está dificultando las labores de sementera para la cosecha de 2017.

Todo apunta a que habrá una “abundante pérdida” de superficie dedicada a la producción de cereal, con especial incidencia en el caso del trigo y del centeno. El secretario general de UPA-Joven, Ventura González, agricultor de la zona de La Moraña que, en nombre de La Alianza, ha explicado que la falta generalizada de precipitaciones y la extrema sequedad del terreno ha llevado a los cerealistas a sembrar en parcelas de barbecho o en las zonas de regadío que en 2016 se destinaron a cultivos como la patata, el maíz, la cebolla o la remolacha.

Por su parte, la Denominación de Origen Ribera del Duero cierra la vendimia 2017 con un total de 55 millones de kilogramos de uva frente a los 133 millones del pasado año. La cosecha ha sido de “excepcional calidad y sanidad” por la ausencia de lluvia.