Datos del ecosistema emprendedor en Catalunya

La sociedad catalana siempre ha destacado por su espíritu emprendedor. Un nuevo estudio vuelve a demostrarlo. El 8,1% de la población catalana de entre 18 y 64 años estuvo al frente de una actividad emprendedora en el 2018, un porcentaje superior a la media española, que se situó en el 6,4% y la europea, que estuvo en el 8%. Es una tasa que, en los tres casos, se mantuvo prácticamente estable respecto al 2017.

Son datos del último informe Global Entrepreneurship Monitor(GEM)-Catalunya 2018-2019, promovido por el Departament d’Empresa de la Generalitat y la Diputación de Barcelona y enmarcado en un proyecto internacional en el que participan 49 países de todo el mundo. En España, el GEM –que ha sido dirigido por el profesor Carlos Guallarte– ha recogido la experiencia de 30.000 individuos, y en Catalunya de unos 2.000. Ha tenido en cuenta toda clase de emprendimiento, desde la creación de un bar o una tienda hasta el surgimiento de una start-up o una empresa industrial. Ha considerado el nacimiento de la actividad emprendedora desde el momento en el que el empresario ha empezado a planear su proyecto hasta que la compañía ha alcanzado una vida de tres años y medio.

Entre los principales resultados, es remarcable el impulso que ha tomado la demarcación de Barcelona. La población de este territorio ha alcanzado una tasa de actividad emprendedora del 8,63%, la más alta en 12 años. El efecto de la capitalidad, el tejido industrial y el ecosistema digital del área metropolitana han jugado a su favor. La demarcación de Lleida ha registrado una tasa del 8% (muchos emprenden como complemento a la agricultura y la ganadería, cuenta Guallarte), Girona ha llegado al 6,6% y Tarragona, al 6,2%.

La sociedad catalana siempre ha destacado por su espíritu emprendedor. Un nuevo estudio vuelve a demostrarlo. El 8,1% de la población catalana de entre 18 y 64 años estuvo al frente de una actividad emprendedora en el 2018, un porcentaje superior a la media española, que se situó en el 6,4% y la europea, que estuvo en el 8%. Es una tasa que, en los tres casos, se mantuvo prácticamente estable respecto al 2017.

Son datos del último informe Global Entrepreneurship Monitor(GEM)-Catalunya 2018-2019, promovido por el Departament d’Empresa de la Generalitat y la Diputación de Barcelona y enmarcado en un proyecto internacional en el que participan 49 países de todo el mundo. En España, el GEM –que ha sido dirigido por el profesor Carlos Guallarte– ha recogido la experiencia de 30.000 individuos, y en Catalunya de unos 2.000. Ha tenido en cuenta toda clase de emprendimiento, desde la creación de un bar o una tienda hasta el surgimiento de una start-up o una empresa industrial. Ha considerado el nacimiento de la actividad emprendedora desde el momento en el que el empresario ha empezado a planear su proyecto hasta que la compañía ha alcanzado una vida de tres años y medio.

 

 

Entre los principales resultados, es remarcable el impulso que ha tomado la demarcación de Barcelona. La población de este territorio ha alcanzado una tasa de actividad emprendedora del 8,63%, la más alta en 12 años. El efecto de la capitalidad, el tejido industrial y el ecosistema digital del área metropolitana han jugado a su favor. La demarcación de Lleida ha registrado una tasa del 8% (muchos emprenden como complemento a la agricultura y la ganadería, cuenta Guallarte), Girona ha llegado al 6,6% y Tarragona, al 6,2%.

Otra de las conclusiones re­levantes del informe es el peso que ha ganado la industria entre la actividad de los empren­dedores. Mientras que en el 2016 sólo el 10% eligió este sector, en el 2018 lo hizo el 24%. Servicios y consumo tuvieron más peso, del 41% y el 34% respectivamente, en consonancia con la economía del territorio catalán. Durante la presentación del informe, el secretario de Empresa y Competitividad de la Generalitat, Joaquim Ferrer, quiso destacar los motivos que tienen los ciudadanos para emprender un negocio.

Por otro lado, el informe pone de relevo el vigor del ecosistema emprendedor en Barcelona y Catalunya.

Los encuestados ­destacan las buenas infraes­tructuras físicas y de servicios, situando la pun­tuación global en los 57 puntos, por encima de los 54 puntos del 2017. La dispo­nibilidad de ta­lento a bajo coste y la calidad de vida por el clima mediterráneo y la playa son otros factores bien valorados en Catalunya.

Desde una perspectiva de ­género, el informe destaca que la brecha entre el emprendimiento masculino y femenino se ha ­reducido casi dos puntos en sólo un año, de modo que en el 2018, emprendieron el 8,6% de los hombres frente al 7,7% de las mujeres. Otra conclusión re­levante del informe es que la ­actividad emprendedora no es juvenil. La media de edad de ­personas que se involucraron en una actividad de este tipo en el 2018 se situó alrededor de los cuarenta años.