Castilla y León atrae pymes inversoras

Castilla y León se posiciona como una de las regiones más atractivas para la inversión tras haber establecido durante los últimos años un marco económico estable que ha facilitado la generación de actividad empresarial.

La Industria aporta ya el 23 por ciento del Valor Añadido Bruto de la región, “muy por encima de la media española”. Así lo destacó Pilar del Olmo, consejera de Economía y Hacienda de Castilla y León durante su intervención en la Jornada Castilla y León, ventajas competitivas para la inversión, organizada por elEconomista en colaboración con la Junta de Castilla y León, el Foro Interalimentario y Renault España.

La industria de la automoción es una de las más relevantes para la región de Castilla y León junto a la agroalimentaria y la aeronáutica, que también fueron protagonistas de la jornada en la que reconocidos empresarios destacaron el respaldo de la administración para facilitar la generación de actividad económica.

Así, Ginés Clemente, consejero delegado y fundador de Aciturri aseguró que “Castilla y León es uno de los mejores  lugares de Europa para invertir. Entendemos muy bien el valor de la empresa, no solo la industria y la administración, también la sociedad en su conjunto y sabemos que las plantas no crecen tirando de las hojas si no cuidándolas desde la raíz”.

El directivo destacó que Burgos tiene el mayor PIB industrial del país, que ronda el 30 por ciento. “Si quieres ir rápido vete solo, pero si quieres ir lejos ve acompañado.  Nosotros siempre hemos estado muy bien acompañados de las instituciones. Es una tierra donde se aprecia al empresario”, añadió Clemente.

Entre las facilidades que aporta la administración al crecimiento de la industria, Del Olmo puso en valor su papel como agente urbanizador de suelo industrial. “Tenemos 352 polígonos industriales, dos parques tecnológicos y otro que estamos construyendo en Burgos. Somos agentes urbanizadores de ese suelo industrial y hemos bajado los precios enormemente con una nueva tasación con rebaja de más del 40 por ciento y en algunas zonas del 75 por ciento y con facilidades de financiación hasta 40 años”.

Emilio de León, director general de Lactiber, uno de los principales interproveedores de Mercadona dedicado a la elaboración de productos lácteos, destacó también el papel de la agroalimentación que aporta el 25 por ciento de la cifra de negocios de la industria. “Es el mayor territorio en España con dedicación a este sector, con una importante especialización y con 10.000 millones de facturación. Además estamos muy bien estructurados”, explicó el directivo cordobés, que confirma la buena acogida de la región a la inversión que llega desde fuera. Asimismo, el empresario quiso destacar que el sector de “la alimentación y bebidas es el segundo motor de España tras el turismo. Tenemos que sacar pecho de la seguridad alimentaria que hay en España, ya que fuera estamos considerados como una potencia en esta materia y tenemos que creérnoslo nosotros mismos”.

Marca Talento

Rocío Hervella, consejera delegada y cofundadora de Prosol, empresa especializada en la fabricación de productos solubles y cápsulas de café monodosis, alabó “el espíritu colaborativo” de la región, en la que hay muchas empresas de pequeño volumen pero que cuentan con “grandes tractores que tiran del resto”. La directiva puso sobre la mesa uno de los retos que tiene la comunidad y que comparte con el resto de España: “La necesidad de una mayor aproximación de la escuela y las universidades a la industria”. “Desde la empresa familiar apelamos por defender la Formación Profesional Dual que, de momento, en mi población, no funciona bien. En Castilla y León tenemos que crear 18.000 plazas de FP. Es un gran reto, pero tenemos un puente de lanzamiento muy bueno y podemos llegar lejos. Para ello hay que aunar esfuerzos y no solo hay que tener voluntad, hay que pasar a la acción”, apuntó Hervella.

Por eso, la directiva propuso que además de tener como referencia la marca Tierra de Sabor, debería crearse también la Tierra de Talento.

En la misma línea, Javier Dueñas, consejero delegado de Campofrio Frescos explicó que en su fábrica de Burgos, donde hacen la división de frescos y en la que trabajan unas 1.400 personas de 30 nacionalidades distintas, “hay actividades donde no es fácil encontrar mano de obra cualificada, como en el caso del deshuese”. Por eso, la compañía ha alcanzado acuerdos para potenciar la formación de profesionales. “Ya son 300 personas que han pasado creando oficio con seis meses de formación  y nuestra labor es fidelizarlos a la empresa y retener el talento”. Además, el directivo destacó el esfuerzo que está haciendo la industria agroalimentaria para trabajar el eje de la transparencia con el objetivo de generar confianza en el consumidor, al que posicionan en el centro de su estrategia.

Entre los retos de la región, Pontvianne apuntó que tienen una gran virtud que al mismo tiempo es “nuestra gran debilidad”. “Somos la región con más masa forestal pero con menos aplicación industrial en la misma. De hecho, hay empresas locales que están trayendo la madera de Cáceres”, apuntó. Así, el directivo coincidió con el resto de ponentes en que “hay que pasar a la acción y además de presionar a las administraciones, tenemos que pensar más allá de hacer crecer nuestra cuenta de beneficios y ser sociedad civil”.

Pilar del Olmo, consejera de Economía y Hacienda de Castilla y León puso de relieve durante su intervención los plantes de ayudas que tienen en marcha para incentivar la inversión en la Comunidad. “Actualmente tenemos 13 líneas de ayudas en materia de inversión que suman más de 70 millones de euros para respaldar a las empresas.

Dentro de esta cartera, las que más éxito está teniendo es la ayuda a la inversión para proyectos prioritarios de  I+D+i”. La consejera quiso destacar dos modelos de apoyo “que nosotros hemos lanzado de forma pionera y que por tanto no están haciendo otras regiones”.

“Tras la crisis detectamos la existencia de un problema que afectaba a la financiación empresarial y decidimos lanzar un sistema de colaboración publico privada con todas las entidades que tienen presencia en Castilla y León para que ningún proyecto viable se quedara sin financiación”, apuntó Del Olmo. Así, aunaron la financiación bancaria con las ayudas de la Junta, de forma que “en un sistema se mete toda la información de las empresas y sus cuentas para que toda la banca pueda acceder, y se produce una especie de subasta”.

“Mediante esta fórmula se han financiado ya más de 8.000 empresas desde enero de 2016”, explicó la consejera, que destacó también el Plan de Crecimiento Innovador con la empresa familiar al que van a destinar unos 120 millones de euros tras ampliar el presupuesto ante la elevada demanda recibida.

Por otro lado, también “hemos lanzado un sistema de garantías junto a todos los bancos. En este caso, contamos con dos fondos de garantías por volumen de unos 80 millones para que las empresas puedan disfrutar de esos préstamos garantizados”.

Política estable

La consejera explicó que siempre han tenido “una política presupuestaria prudente con unos niveles responsables de endeudamiento, incluso durante lo peor de la crisis financiera”.  Así, aseguró que han salido más reforzados de esta situación  y “tenemos un ratio de deuda sobre PIB cuatro puntos por debajo de la media española. Nuestras finanzas son solventes y Moody’s nos califica en el mismo nivel que el reino de España. Eso nos ha permitido ir a los mercados a financiarnos y nunca hemos tenido que acudir Fondo de Liquidez Autonómica. Además, cuando las empresas han tenido problemas les hemos podido prestar dinero”.

La consejera aprovechó su intervención para hacer un llamamiento a todas aquellas empresas o inversores que están estudiando planes de crecimiento. “Si buscan en una comunidad donde quieran hacer una inversión piensen en Castilla y León, donde encontrarán un gobierno regional amigo que apoya a los empresarios y a todas aquellas iniciativas que supongan crecimiento”.

Asimismo, enfatizó en la buena evolución de la región. “La economía de Castilla y León lleva cinco años de crecimientos consecutivos anuales del 3,3 por ciento y para este año esperamos hacerlo al 2,7 por ciento, más que España”.  Con estas cifras “Castilla y León se sitúa como una de las Comunidades más importantes de España con un PIB de unos 60.000 millones de euros. Somos la séptima más rica del país”, concluyó.